Neo periodistas

20 10 2008

El periodismo, en un presente hipertecnológico e inexorablemente conectado, es materia de debate permanente.
Probablemente esto ocurra en cada actividad laboral en la que haya que adoptar nuevas tecnologías y nuevas lógicas de trabajo.

La actividad del periodista no debería estar ajena a las últimas tendencias, principalmente si éstas tienen que ver con las nuevas formas de comunicación. Los periodistas también son investigadores de la realidad, de una sociedad que evoluciona permanentemente.

Darío Gallo lanzó la de red social para periodistas (y no sólo para ellos) “Internet no muerde”, en la cual intenta indagar y llama a debatir sobre la necesaria migración del periodismo tradicional al periodismo online. Gallo se caracteriza por su permanente curiosidad sobre tecnologías de la comunicación: por ejemplo, ya creó tuitiar.com, la comunidad twitter argentina ideada junto a Pablo Mancini. Aunque el crédito no haya que dárselo a Gallo, ya que la idea no es nueva, no están demás todos los espacios posibles para el debate y el enriquecimiento mutuo.

Al respecto, hace unos días participé de una pequeña charla con Julio Perotti, en la cual intentamos (Perotti y los asistentes) teorizar sobre cúal será el rol del periodista en el futuro ya presente, en el que la figura del reportero ya no es central y el valor de la noticia se reduce a la inmediatez.

Existen teorías apocalípticas sobre la desaparición de los diarios en papel, otras afirman que los periódicos no tradicionales solamente harán una metamorfosis hacia un contenido más específico, desarrollado, analítico, etc. Hay quienes afirman que un periodista que no conozca sobre redes sociales o blogs es un analfabeto tecnológico. Si bien es un extremo, a veces me sorprendo cuando compañeros periodistas de mi generación (casi nativos digitales puros) no tengan un blog o no hayan escuchado al menos de alguna herramienta de microblogging.

Supongo que el periodismo sigue su cadena de evolución y como en la naturaleza prevalecerá la selección natural de los mejores adaptados para sobrevivir ante los cambios. Y quienes queden al margen de las tendencias perderán mucho terreno.

Lo que ya no es objeto de discusión es que el periodismo tradicional u online es una actividad que se merece un permanente cambio y adaptación, para mantenerse en sintonía con las nuevas formas de comunicación humana.

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